humana


texto por Carlos Herrera

Una segunda vida

Cada vez más, nuestro tiempo parece signado por una renovada conciencia de la complejidad de la vida, tanto en lo que atañe a su concepto como en lo relativo a sus procesos.

Inmersos en una actualidad que nos desafía con sus incontables relaciones entre seres, formas y contextos, llegamos a menudo al desconcierto.

Pero es también nuestra particular vida de humanxs, nuestra vida “en común”, con sus preguntas que se multiplican frente a las escenas, situaciones e historias que atraviesan distintos sectores sociales, lo que nos conmueve y descoloca.

Pensarnos como seres atravesados por el caos y hacer de la vivencia del desorden un método de creación podría ser una salida, tras tantos años bajo un poder de normas y disciplinas. Cuando diferentes realidades se superponen, cuando una organización nueva, incluso irracional, se apodera de materiales, se alumbra una verdad fuera de control.

De la mano de dos artistas incansables como Jessica y Martín, integrantes del dúo TROSMANCHURBA, grandes cúmulos de residuos humanos se imantan para generar una creación. Formas que se contraen y se expanden, que se aplastan y se inflan, desechos que se transforman en flamantes bellezas “terribles”, contemporáneas, articulan visiones reales y de una contundente calificación. Y no hay metáfora cuando hablamos de residuos: se trata de materiales que presionan desde su memoria y desde su condición “real”, aunque se los pinte color del oro o se los eleve a la categoría de arte.

Acaso por la atracción que genera su atavismo de cosa caída y genuina, la “basura” se convirtió en materia prima para las obras de TROSMANCHURBA. Montañas de restos que se amontonan diariamente en centros de reciclado de nuestra ciudad añaden nuevas historias: las de quienes viven de manipular y darles una nueva vida a esos materiales. También son ellos quienes le dan un transformador estímulo a este proceso creativo.

Pensar este encuentro como una convergencia de intereses alrededor de un tesoro supone una oportunidad para reflexionar sobre el consumo, lo tóxico, lo sustentable y la naturaleza. Porque se vislumbra una potencial belleza en estos montes alterados. Una búsqueda contradictoria se desgarra entre el rechazo y el deseo, sin dejar de mostrar en todo momento a la mutación como una clave de este tiempo y un espacio de refugio.

Humana es una obra que invita a crear una segunda vida, a darle una nueva visión y una nueva oportunidad al caos que nos envuelve. Lxs artistas nos incitan a preguntarnos sobre nuestros excesos y su relación con el contexto.

Nace una membrana a partir de desechos como palos, plásticos, hierros y textiles que se funden en manos de expertos en la materia para volverse acampe, para sugerir un hábitat posible. Una suerte de piel monumental constela espacios de reposo y resistencia, y en su feroz acumulación evoca las metamorfosis del ser.

Un planeta, un territorio, una caverna, una ciudad. ¿Qué son hoy esas cosas? Acaso objetos de un franco cambio: Humana nos lanza a una visión múltiple de la transformación: condición de la vida misma como proceso, herramienta laboral de sectores sociales, arte que construye sentido y atención; en todos los casos se trata de sendas que nos llevan a una nueva y necesaria meditación como sociedad y como especie.

Octubre 2022
©2021  -  Jessica Trosman   -  Diseño  Wohl Studio